Vivimos en un mundo obsesionado por la velocidad, donde el tiempo es uno de nuestros recursos más valiosos. Por ello, la importancia del tiempo es un factor de competitividad. “El que pega primero, pega dos veces”, reza el dicho popular. Y, en el mundo de la empresa, esto se conoce como time to market. Así, ¿cómo mejorar los tiempos de respuesta para llegar al mercado antes que la competencia?
El cambio es una constante que cada vez más está condicionada por la evolución de la tecnología y por factores no tenidos hasta hoy en cuenta, como las consideraciones medioambientales. Esto puede resultar ser una ventaja competitiva que lo diferencie de los demás. Time to market es la aproximación a la solución de este problema.