martes, 31 de mayo de 2011

EL CERDO Y LA GALLINA.

Autora del post: Beatriz Hornero Jiménez (Grupo B)





Durante una de nuestras clases se hizo referencia a una pequeña fábula sobre el cerdo y la gallina. Aunque existen bastantes versiones, todas nos enseñan lo mismo por lo que dejo aquí una de ellas en la que aparecen los ‘’huevos con beicon’’ por si alguien no la conociera:

"Una gallina y un cerdo paseaban por la carretera. La gallina dijo al cerdo: 'Quieres abrir un restaurante conmigo'. El cerdo consideró la propuesta y respondió: 'Sí, me gustaría. ¿Y cómo lo llamaríamos?'. La gallina respondió: 'Huevos con beicon'. El cerdo se detuvo, hizo una pausa y contestó: 'Pensándolo mejor, creo que no voy a abrir un restaurante contigo. Yo estaría realmente comprometido, mientras que tú estarías sólo implicada'.

En la fábula vemos como la gallina se implica poniendo el huevo pero el cerdo daría su vida, se comprometería.

¿Realmente conocemos la diferencia entre IMPLICARSE Y COMPROMETERSE?


Vivimos en un mundo en que la mayoría de la gente se implica pero pocos se comprometen. Implicarse conlleva simplemente participar, colaborar… no es ni se asemeja al compromiso. Éste no es simplemente cumplir funciones, implica dar más de lo exigido. En el mundo de lo profesional siempre hay personas que se implican y otras que se comprometen, y los muchos que ni se implican ni se comprometen además de los que se ven comprometidos.

En cualquier proyecto existe un proceso fundamental de deliberación en el que examinamos los pros y los contras de una decisión, esto nos lleva a elegir ésta o no y por consiguiente su ejecución, con lo que nuestro último paso sería la acción, llevarla a cabo. Todo ello requiere un mínimo de COMPROMISO, es decir, principalmente tres cosas:

1º TIEMPO                          2º DINERO                      3º CONSTANCIA

Las gallinas serían aquellas personas interesadas en el proyecto pero realmente irrelevantes porque si éste falla no son un cerdo, es decir, no son 
los que se habían comprometido a sacarlo adelante.

El mundo hoy, está lleno de implicados que ciertamente mantienen operativos los sistemas, vivimos en una ‘’era de implicación’’ que sin duda es bueno desde el punto de la globalización pero aunque su implicación es importante, no determina. Quizás el añadido del compromiso sea lo que deberíamos añadir por esas miles de ideas que surgen diariamente y que acaban en eso, el mundo de las ideas.

Queda en cada uno de nosotros, decidir si realmente estamos comprometidos o únicamente somos meros observadores.

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